Hace un montón que no me paso por aquí. Tengo un par de borradores preparados y otros cuantos posts en la cabeza, pero no me acaban de salir, estoy poco inspirada, no sé muy bien por qué.
El caso es que me va de lujo. En mi vida personal, estoy tan feliz y tan a gusto que me da hasta rabia hablar de ello por aquí, porque temo que suene a falso. En cuanto al trabajo, no me puedo quejar: me gusta lo que hago y me siento segura, así que el hecho de no cobrar una kilada, aunque lo preferiría, tampoco es un drama. La casa ya está habitable, hace buen tiempo (la verdad es que estoy deseando que llueva, pero mientras tanto disfruto del tiempo soleado, que una cosa no quita a la otra)... lo mires por donde lo mires, me va tan bien que miedo me da pensarlo, por aquello del equilibrio cósmico...
En lo único que no me va bien es en el blog. Será que ando entretenida con otras cosas, o lo que sea, que ni me apetece demasiado escribir, ni se me ocurren temas. Bueno, temas sí tengo algo en el tintero, lo que pasa más que nada es que me da una pereza loca ponerme... y si lo hago, no me gusta como queda... y por eso llevo mil años sin contaros nada. Tampoco es que la cantidad y el entusiasmo de "mi público" sea como para inflamar mi entusiasmo blogueril, la verdad, pero no es excusa, porque me pasa lo mismo con mi blog sobre Hoax, y ahí sí que tengo bastante más éxito.
Así que nada, que no prometo volver pronto, ni nada por el estilo. Pero conociéndome, fijo que antes o después lo hago. Mientras tanto, sed felices. Con tal que lo seáis la mitad que yo, os aseguro que será bastante, pero si podéis serlo más aún, ¿por qué no?, hacedlo.
martes, 27 de marzo de 2012
sábado, 4 de febrero de 2012
Animación con alfileres
Hace ya mucho que no escribo por aquí nada de uno de mis temas favoritos: el cine de animación. No es que sea una gran experta, ni muchísimo menos, pero me gusta, y cuando encuentro algo que me sorprende especialmente, me gusta contároslo. Eso ha pasado hoy. No sé muy bien como fue, que acabé en una página muy cutre pero muy instructiva, en la que, si te interesa, puedes aprender todo lo que siempre has querido saber acerca del cine de animación. Yo me pasé un buen rato leyendo (y más que me pasaré), y lo que más me sorprendió fue leer acerca de un tipo de animación de cuya existencia nunca antes había tenido noción: la animación con alfileres.
La idea, aunque para el espectador actual, habituado a los colores, la nitidez, el 3D, y todo lo demás, pueda parecer rústica a más no poder, cutre, o "incómoda de ver", yo la he encontrado muy ingeniosa, y teniendo en cuenta que se pensó en los 1930, cuando sólo existía el blanco y negro, de lo más lógico.
Consistía en tener un panel de alfileres que se podían clavar más o menos para dentro, de forma que, al colocarlo en un ángulo de 45º con respecto a la cámara y con la iluminación adecuada, los más clavados se mostraban blancos, y los más salientes proyectaban una sombra que se veía negra; colocados convenientemente podían representar casi cualquier forma, y además sin tener que dibujar, usando siempre el mismo panel.
Explicado así puede parecer difícil, pero en realidad es como esos juguetes supuestamente antiestrés que tan de moda estuvieron hace unos años... por más que busco no enconto el nombre, pero que una imagen os lo explicará todo:
Como os podréis imaginar ahora, si los alfileres son lo suficientemente pequeños y están lo suficientemente juntos, el efecto final puede ser tan fino que ni se aprecien (como los píxeles de ahora), quedando la imagen resultante con un efecto muy parecido al carboncillo.
El inventor fue el ruso (pero que trabajaba en Francia) Alexandre Alexeieff, que en 1932 realizó con esta técnica, junto a su esposa, Claire Parker, "Un nuit sur le Mont Chauve" (Una noche en el Monte Pelado). Esta ópera prima está basada en la composición homónima del también ruso Modest Musorgski quien, para mejor interpretación de la obra, dejó en las partituras de la misma las siguientes anotaciones:
Treinta años más tarde, ya con la técnica más depurada, publicarían "Le nez" (La nariz), basada en un cuento del también ruso Nicolai Gogol. Esta es su obra más laureada, por ella ganaron premios internacionales en Bélgica, Alemania y Francia:
En total, la pareja rodó seis cortos con esta técnica a lo largo de casi cuarenta años de carrera. Pero no fueron los únicos. Este, titulado "Mindscape", de Jacques Drouin (1976) me ha gustado especialmente.
Si os han gustado, en YouTube hay más.
La idea, aunque para el espectador actual, habituado a los colores, la nitidez, el 3D, y todo lo demás, pueda parecer rústica a más no poder, cutre, o "incómoda de ver", yo la he encontrado muy ingeniosa, y teniendo en cuenta que se pensó en los 1930, cuando sólo existía el blanco y negro, de lo más lógico.
Consistía en tener un panel de alfileres que se podían clavar más o menos para dentro, de forma que, al colocarlo en un ángulo de 45º con respecto a la cámara y con la iluminación adecuada, los más clavados se mostraban blancos, y los más salientes proyectaban una sombra que se veía negra; colocados convenientemente podían representar casi cualquier forma, y además sin tener que dibujar, usando siempre el mismo panel.
Explicado así puede parecer difícil, pero en realidad es como esos juguetes supuestamente antiestrés que tan de moda estuvieron hace unos años... por más que busco no enconto el nombre, pero que una imagen os lo explicará todo:
Como os podréis imaginar ahora, si los alfileres son lo suficientemente pequeños y están lo suficientemente juntos, el efecto final puede ser tan fino que ni se aprecien (como los píxeles de ahora), quedando la imagen resultante con un efecto muy parecido al carboncillo.
El inventor fue el ruso (pero que trabajaba en Francia) Alexandre Alexeieff, que en 1932 realizó con esta técnica, junto a su esposa, Claire Parker, "Un nuit sur le Mont Chauve" (Una noche en el Monte Pelado). Esta ópera prima está basada en la composición homónima del también ruso Modest Musorgski quien, para mejor interpretación de la obra, dejó en las partituras de la misma las siguientes anotaciones:
- Rumores subterráneos de voces sobrenaturales
- Aparición de los espíritus de las tinieblas y de Chernabog (Satanás)
- Glorificación de Chernabog y misa negra
- Sábado de brujas
- A lo lejos suena la campana de una iglesia del pueblo, dispersando a los espíritus de las tinieblas
- Amanecer
Treinta años más tarde, ya con la técnica más depurada, publicarían "Le nez" (La nariz), basada en un cuento del también ruso Nicolai Gogol. Esta es su obra más laureada, por ella ganaron premios internacionales en Bélgica, Alemania y Francia:
En total, la pareja rodó seis cortos con esta técnica a lo largo de casi cuarenta años de carrera. Pero no fueron los únicos. Este, titulado "Mindscape", de Jacques Drouin (1976) me ha gustado especialmente.
Si os han gustado, en YouTube hay más.
miércoles, 25 de enero de 2012
Orión
Al final, como era de esperar, de Aurora Boreal en España, nada de nada (y esta noche ya ni de coña, que está muy encapotado), pero como salí de casa armada de cámara por si las moscas, aproveché para tirarle un retratillo a mi constelación favorita:
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