viernes, 19 de octubre de 2012

Sofá clic-clac de palés paso a paso

Con las puertas de armario aparcadas porque no llegaban las guías que habíamos pedido por Internet, empecé otro ambicioso proyecto de bricolaje al que hacía tiempo que le tenía ganas: un sofá cama de sistema clic-clac hecho con palés y otros materiales reciclados. Intentaré no enrollarme mucho con la narrativa por esta vez, y os cuento cómo lo hice. Bueno, en realidad, os cuento "la mitad" de lo que yo hice, porque para simplificar os voy a contar sólo cómo se monta un palé para que se pueda abrir; para hacer la medida de una cama, lo que hay que hacer es unir 2, o más normalmente uno y medio pico, según las medidas de los palés que tengamos. Vamos a ello, pues:

Materiales necesarios:
  • Un palé. Las medidas ideales serían 120x120, aproximadamente. En mi caso utilicé uno de 110x130.
  • 3 bisagras
  • clavos y/o tirafondos a discreción
  • 3 tacos de madera, de altura la misma que los del palé que vayamos a usar más el grosor de una de las tablas.
  • 3 tablas de aproximadamente 7 centímetros de ancho y unos 50 de largo.
  • 3 recortes más de madera, de unos dos centímetros de ancho y 7 de largo.

Procedimiento:

Después de muchas vueltas, he decidido explicároslo con imágenes, pero como ya terminé y no tengo fotos reales, he montado una maquetade cartón a  escala. Espero que de todas maneras se entienda bien.



Paso 1. El corte estratégico del palé

Por la parte de arriba, cortamos aproximadamente por el medio, entre dos tablas, y no pasa nada si no queda la misma medida hacia los dos lados (la parte que quede más estrecha será el respaldo). Importante, el corte sólo es de la tabla superior, la de abajo ha de quedar larga.




Por la parte de abajo, cortamos los tres "patines" a la altura del travesaño. Así ya queda separada la base del respaldo.  Para que quedara más bonito, yo quité los tres recortes de los patines que quedaban en el respaldo.




2. Preparación de los patines

Vamos ahora con la base. En cada patín, hay que poner un topecito y un taco, como muestro en la imagen. Muy importante que los tres tacos y los tres topes queden perfectamente alineados. En cuanto a los tacos, hay tres cosas importantes que hay que tener en cuenta: la primera, colocarlos pegaditos a la primera tabla; la segunda, que la altura sea la justa, para que una vez que apoyemos en ellos el respaldo abierto, éste quede bien alineado con la base; y, la tercera, ponerlos bien atornillados a los patines, porque van a soportar una fuerza en palanca.





3. Colocación de las bisagras

Como podéis ver, yo las he simulado en mi maqueta con papel. Importante colocarlas un poco separadas de la primera tabla, para que quepa el juego que el respaldo tiene que hacer sobre ellas.




En esta imagen he querido mostraros como se abre y se cierra el respaldo.




4. Colocación de soportes

El último paso es poner, como se muestra en estas imágenes, un soprte en cada patín. Son tres simples tablas, lo único importante es que sean iguales entre sí. Y la media, yo la hice a ojo: empecé por una tabla larga, y le fui cortando a poquitos, hasta obtener la inclinación que quería. Luego las otras dos las medí por esa.




 Y listo. Bueno, estoy pensando en hacerle algo para levantarlo un poco más del suelo, pero de momento no tengo claro cómo. Y, por supuesto, ahora viene lo aburrido: lijar, corregir imperfecciones de la madera, volver a lijar, aplicar antipolillas, tapaporos, barnices... ¡y el colchón! Pero eso si acaso para otro post.


Mientras tanto, aquí os dejo el aspecto que tiene de momento, a falta de estas tareas que os he comentado:




 ¿Qué os parece? ¿Tiene buena pinta?







lunes, 24 de septiembre de 2012

Banco de trabajo

Pues seguimos con el monotema del bricolaje. Esto de que no me lea nadie me da mucha libertad para escribir de lo que me de la gana.

Como para hacer las puertas correderas que decía en el último post necesito unas cosas que he encargado a Cataluña, y parece ser que vienen caminando, mientras tanto he aprovechado y este finde he hemos hecho, por fin, un banco de trabajo, que hacía mucho tiempo que lo estaba deseando.

Como nota heroica he de contar que se me estropeo la sierra de calar a los 5 minutos de haber empezado, así que he tenido que usar la sierra de costilla (manual). Las agujetas de hoy son poderosas, ¡pero estoy feliz con mi juguete nuevo!



lunes, 17 de septiembre de 2012

Puertas estilo shoji (I)

Cerrado definitivamente el proyecto de la estantería, es el momento de abarcar uno nuevo. La decisión sobre qué hacer fue fácil y rápida: las puertas para el ropero de la habitación. La casa la compramos sin amueblar y la pasta brilla por su ausencia, así que en principio, para colocar la ropa, compramos las soluciones más económicas que encontramos (una estructura de interior de armario sin puertas, una estantería de ésas de listones de madera y dos pequeñas cómodas de pino), siempre con la intención de, en cuanto pudiésemos, construir "envolviéndolo todo", una simulación de armario empotrado. Es decir: un lateral simulando la pared y un frontal de puertas.

La intención inicial era hacer las puertas de madera, pero como no era algo urgente, no nos apuramos, y la idea fue evolucionando y madurando. Poco a poco, decidimos que nuestras nuevas puertas serían de corredera, que quedan más elegantes y ocupan menos espacio que las de bisagras. El problema de eso era el coste económico de los sistemas de rieles, que sumado al precio de la madera se nos salía un poco ya no de nuestras posibilidades realmente, pero sí de lo que queríamos gastar en algo así. Así que el objetivo principal de la planfifiación del proyecto fue economizar al máximo en los materiales, intentando no sacrificar la estética de la solución.

Por eso, lo primero que descartamos fue la idea de hacer las puertas de madera maciza y empezamos a barajar otras opciones. Los paneles japoneses simples a mí no me gustaban mucho, prefería algo más sólido, con la consistencia estructural de una puerta de verdad, no algo que me pareciese una cortina. Además, entre pitos y flautas, tampoco salen tan baratos como cabría esperar para algo tan simple. Por otra parte, un programa de televisión sobre decoración nos inspiró la idea de hacer las puertas con un marco de madera y tela. La idea me gustó, pero aún no me acababa de convencer. Pero buscando inspiración por Internet, con los paneles japoness y esa idea de las puertas hechas solo con el marco y tela como punto de inicio, apareció de repente ante mí el concepto "puertas estilo shoji". Justo lo que estaba buscando, con la única diferencia de que en lugar de tela van hechas con papel, en concreto papel de arroz. Una diferencia que tanto se podría obviar y usar tela de todas formas, como tenerla en cuenta, lo cual además pega de lujo con la lámpara de papel. La decisión tomada fue la segunda, y cuanto más lo pienso más me convence. Aún no he empezado, pero ya estoy emocionada.

Con respecto al factor ahorro que mencionaba antes, la diferencia de precio en material que he calculado es la friolera de unos 100€ (aproximadamente un 75% por ciento de ahorro), y además el resultado promete mucho más, tanto estética como funcionalmente, al ser una solución más ligera y más fácilmente adaptable a las medidas que necesitamos.

Esto que he explicado hasta ahora, se refiere únciamente a las puertas en sí, sin contar guías ni herrajes para su instalación. Sobre este punto, descartamos los kits de instalación de puertas correderas por su precio, que nos parecía exagerado, y porque incluían componentes de los que podíamos -y queríamos- prescindir. Lo único imprescidible era la guía y los rodamientos, y no paramos hasta encontrar dónde comprar únicamente eso. Una vez más, el ahorro fue más que notable, y con portes y todo pagamos menos de 60 euros, la mitad que la opción en kit más económica que habíamos visto.

En total, el presupuesto para este nuevo proyecto ronda los 100€, una cifra muy psicológica para mí -todo lo que pasa de ahí me parece demasiado-, y el resultado esperado debería ser algo "parecido" a esto:





¿Qué os parece? ¿Os gusta la idea? ¿Creéis que me quedará bien? ¿Y que terminaré este año?