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jueves, 27 de octubre de 2011

Promocionando a un compi

No me lo ha pedido, ni nada por el estilo, y tampoco estoy segura de que la publicidad que yo haga por aquí vaya a servir de gran cosa, considerando la cantidad de gente que me lee, pero quería aprovechar mi blog para recomendaros el de un compañero de promoción de la ICEX. Alberto Moreno, que hizo su beca en Ho Chi Ming City (Vietnam) y ahora está viviendo en Tsukuba (Japón). Y la verdad es que tiene un blog acojonante: bien escrito, con unas fotos chulísimas, y unos temas muy interesantes y bien desarrollados.

Se presenta a los Premios Bitácoras, y está relativamente bien situado, pero ahora que acabo de cotillear en la clasificación, he visto que se ha caído del Top10, y se encuentra en el puesto número 12. Por eso me he decidido a hacerle este poquito de publicidad, porque creo que lo merece. Echadle un vistazo, que no perdéis nada, y si os gusta, podéis votarle para el premio desde su propio blog, haciendo clic sobre el cuadro azulado que a tal efecto hay en la columna de la izquierda, inmediatamente debajo de su perfil.

Para entrar, haced clic en el pantallazo.

viernes, 15 de julio de 2011

Retrocycle Bici Store

Hoy me he llevado una alegría al recibir un mail de mi amigo Miguel, de Madrid, que me comentaba que ya empezaban a hablar en Internet de su tienda de bicicletas. Sabía que la estaba montando hace un par de meses, así que suponía que ya estaría funcionando, pero no tenía idea de qué tipo de "tienda de bicicletas" era realmente.

El mensaje incluía este enlace y le eché un vistazo: un blog de un fotógrafo aficionado a las motos, que se pasó por allí a ver, tocar y fotografiar, y que le encantó. Explica que la tienda es de bicicletas estilo retro, urbanas y restauradas para convertirlas en bicis de piñón fijo; una idea genial, y que le pega mucho a mi amigo.

Me ha llenado de orgullo y satisfacción ver las fotos de la tienda de mi amigo, y haber leído unas cuantas buenas palabras sobre él y su idea. Por eso os lo comento por aquí, y pongo una foto (del blog que comentaba antes, de Dani Guereñu:


Si vivís en Madrid, o pasáis por allí, y os interesa el tema, podéis visitarles en:
C/ Duque de Sevilla, 18, Madrid
O, si no, seguirlos en Facebook o en Twiter.


Ah, ¿que no sabéis qué es una bici de piñón fijo? Pues wikipedia al canto. O podéis ver un vídeo (pertenece a la película Quicksilver, de 1986, con Kevin Bacon y muchas bicis de estas).


lunes, 10 de enero de 2011

Repaso a las vacaciones

Sin duda, las vacaciones mas productivas que he tenido en mucho tiempo.

El día de Nochebuena, fuimos a cenar a casa de mis padres y pasamos en el pueblo un par de días más. Nos dio tiempo de hacer un par de excursiones muy chulas, una de ellas al Pozo da Ferida, que me encanta, y que les encantó tanto a mis sobrinos como a Carmen. Esa noche fuimos al cine, y al día siguiente, a ver un espectáculo de magia y a cenar una pizza.


En el "Pozo da Ferida"


El día 27 o el 28 (no me acuerdo bien), cogimos el coche rumbo al sur; llegamos a Cádiz por la noche. Al día siguiente dimos una comida gallega para toda la familia de Carmen, y les entregamos los regalos que Papá Noel había dejado en Galicia para ellos: un auténtico éxito. A mí Papá Noel me trajo una máquina de coser y un Meccano, que llevaba toda la vida queriendo uno. También un jersey, una bufanda, y bombones.

Al día siguiente hicimos una excursión a Grazalema, que me encantó.

En un mirador en algún sitio de la sierra

Y al siguiente, estuvimos por la tarde de paseo por el centro de Cádiz, y merendamos chocolate con churros.

El día de Fin de Año, cena en Familia y fiesta jolgorio en casa hasta las tantas de la madrugada.

Foto de familia el dia de Fin de Año

El día 2 fuimos a Riogordo, Málaga, a visitar a mi gran amiga Macu. De camino, paramos a ver las ruinas de Bolonia. Comimos con ella y su familia, y estuvimos hasta casi las 10 de la noche jugando y hablando.


Estoy en la ruina...


El día 3 fuimos a visitar Córdoba, que yo no había estado nunca. El fallo es que era lunes y estaba casi todo cerrado, pero me gustó mucho lo que vi. Por lo menos la catedral (mezquita) estaba abierta.

En un callejón de Córdoba


Al día siguiente de madrugada, cogí un avión (ahora yo sola para venir a Galicia a pasar los Reyes con mis sobrinos). Dio la casualidad de que estaba mi amigo Alberto (de Dakar) en Coruña, visitando a su parte contratante, así que en lugar de irme a casa del tirón, me quedé a comer con ellos y como por la tarde estaba muy cansada, me quedé a dormir en el piso y me fui al pueblo el 5 por la mañana.

Pasé la noche de Reyes ejerciendo de reina: tenía que terminar un regalo artesano.

La mañana del 6, madrugón y a casa de los sobris a ver qué había allí. A la vuelta, entrega de mis regalos y, otra vez, exitazo. La verdad es que me gasté un dinero, pero valió la pena, porque todo gustó mucho. A mí me trajeron un llamador de ángeles, un kit para pintar un cuadro con acrílicos, una mochila, un libro de cocina (el "Picadillo", que no es cualquier cosa), un juego de aceitera+vinagrera+salero+pimentero, un rompecabezas, y una loteria primitiva (que lástima que no tocó).

Ese día y el siguiente, de relax, jugando con los juguetes, como dicta la ley. Y en mi caso, cacharreando en general. Me hice una versión artesana del juego al que habíamos estado jugando en casa de Macu (y aproveché la coyuntura para, por el otro lado ponerle un tablero para jugar al "reversi", que tenía las fichas de otra vez que había estado inspirada). Y también estuve tallando un elefantito en un trozo de arcilla blanca que encontré. No es que quedara maravilloso, pero me entretuve. Me hice una herida en la mano...

El viernes echaron el programa de Cifras e Letras en el que participé. ¡No lo había hecho tan mal como me pareció! Claramente, podría haber ganado si no estuviera en la parra y con unos nervios del demonio... Fue muy divertido ponerme a verlo con toda la familia (una suerte que lo dieran estando de vacaciones y en familia) y que el teléfono empezara a sonar, todos los vecinos querian saber si era "a filla de Fetucha", xDDD. Síii, ya pondré el vídeo...

El día 8, volvía a coger el avión, para volver a Cádiz a buscar a Carmiña. Dio la casualidad de que mi amiga Ana necesitaba que le prestase el proyector para el "Cans de Contos", que se había olvidado de decírmelo, y tuvo mucha suerte de que me coincidiera allí. Quedamos en el piso y me acercó al aeropuerto, así que salimos beneficiadas las dos :D

En Sevilla, me recogió Rubén, al que no veía desde el verano, y nos fuimos a Cádiz. Dejamos las cosas en casa y, ya con Carmen, fuimos a pasear por el centro y a tomar unas tapas. Después, fuimos a San Fernando a buscar a María Jesús y Xose, amigos de Carmen. María Jesús se rajó temprano, pero Xose se vino de fiesta con nosotros y nos lo pasamos pipa, hasta las cuatro de la mañana.

Rubén, yo, Xose y María Jesús

Al día siguiente, 9, domingo, vuelta al coche y rumbo a Galicia de nuevo. Paramos a comer un bocata junto al castillo de Santa Olalla, precioso, y con unas vistas impresionantes.


Castillo de Santa Olalla


Con razón pasé una vuelta al curro que me dormía por los rincones...


Pero ya estoy recuperándome (a pesar del catarrazo que tengo) y... ESTE FINDE NOS VAMOS A SINTRA!!!

martes, 29 de junio de 2010

La importancia de los amigos

Por aclamación popular (bueno, no, porque quiero), os voy a explicar cómo es que cambié de casa.

Resulta que mi novia, que es de Cádiz, se quedó sin trabajo y no le llegaba el dinero para seguir manteniendo su piso en Coruña. En principio, le dije que se viniese a vivir conmigo, pero con sólo mis ingresos tampoco nos llegaba muy bien para vivir las dos pagando el mismo alquiler. Además la verdad es que yo estaba harta de mi barrio y de mis caseros.

Así que estuvimos un par de meses viviendo en mi piso, y buscando un curro nuevo para ella y/o un piso más barato para ambas. Las dos cosas eran muy difíciles y estábamos empezando ya a desesperarnos. Pero va a ser verdad eso de que "Dios aprieta pero no ahoga", o lo que yo digo, el "equilibrio cósmico" y que las cosas no pueden ir siempre mal (ni siempre bien). Y un buen dia me llegó un mail de una amiga que hacía tiempo que no sabía de ella, porque estaba de depre postparto. Se le había pasado un poco la depre y me escribía en respuesta a múltiples muestras de interés que yo le habia demostrado en el tiempo que no nos habíamos visto.

Empezamos a hablar por el mail y le conté mi situación. Ella me contó que tenía vacío un piso en Arteixo, pero que necesitaba algo de obra y que por eso no lo alquilaba, pero que mientras no lo alquilaba tampoco tenía dinero para hacer la obra, y además no quería meter obreros sin haber nadie en el piso... así que tenía el piso en una especie de "interbloqueo". Y hablando hablando, los detalles no son necesarios, llegamos al siguiente acuerdo: nos prestaba el piso, sin pagar alquiler, sólo pagando las facturas, durante 6 meses, a cambio de que se lo arregláramos nosotras (la idea era que lo fuese haciendo mi novia, que sabe y no estaba trabajando). Pasados los 6 meses nos lo alquila por 250€ al mes y hasta nueva orden.

Las características del piso ya las vísteis en el post anterior. Las obras que le hay que hacer son:

  • Una limpieza general, por supuesto, ya que el piso llevaba cerrado dos años

  • Pintar

  • Tapar unos huecos que quedaron al recientemente cambiar las ventanas

  • Poner dos habitaciones de tarima flotante

  • Poner algunos marcos de puertas

  • Poner algunos trozos de molduras que faltan

  • Alguna cosillaa mas sin mayor importancia



Como véis, un trato creo que bueno para todas. Para ella, arreglar el piso gratis y sin tener que meter en él a los obreros, y a la vez librándose de pagarle las facturas y con el piso cuidado, con gente viviendo dentro. Y para nosotras, la verdad es que es una ayuda grandísima poder librarnos un tiempo de la carga de pagar un alquiler, y se lo agradeceré siempre a esta chica, que apareció como llovida del cielo justo cuando más la necesitaba. Además del hecho de dejar ese barrio deprimente y enervante, en el que me pasaba una media de una hora diaria buscando aparcamiento, y cambiarlo por un pueblo que aunque no es el más bonito del mundo, tengo playa, tengo montaña, y por la ventana entra olor a flores.

De momento, de las obras poco hemos hecho, porque mi novia justo consiguió curro la semana que empezamos a mudarnos y ya no tiene tiempo. La semana que viene yo empiezo con jornada de verano y me pondré manos a la obra, por las tardes. ¡Ya os iré contando! Ahora este blog se parecerá al de la Queli, con fotos del piso antes y después, jejeje. ¡Es que todo tiene sus rachas!

¡Besos a todos!

viernes, 28 de mayo de 2010

La moneda en el zapato

Cuando vivía en Lisboa tuve compañeros de piso de varias nacionalidades, cada uno con sus peculiaridades y costumbres propias de sus países de origen. Pero quizás el que más me haya marcado en ese sentido fuese el alemán, Falk, tal vez por el mero hecho de ser el más aficionado a refranes y supersticiones y, por lo tanto, el que más mencionaba esas cosas. Una de las curiosas costumbres de Falk era meter en los zapatos las monedas que se encontraba en el suelo en la calle, porque decía que traía buena suerte. Llevaba en los tenis una moneda de 2 euros el tío, además de varias de pocos céntimos. Yo, como supongo todos vosotros, había oído lo de que recoger una moneda que encuentras trae buena suerte, pero lo de meterla en el zapato, en los días de mi vida. Pero hete aquí que de un tiempo a esta parte he hecho mía esa superstición; no soy tan exagerada como él (si me encuentro 2€ me los gasto, y las monedas no suelen durar en el fondo de mi zapato mucho más de dos días), y tal vez por eso pierdo ocasiones de buena suerte que ni siquiera percibo, pero me hace gracia, y además esta costumbre es como una especie de souvenir de mi estancia en aquel piso. El caso es que me he acordado de ello porque me estaba molestando la moneda del zapato... :D


Y bueno, me dio por buscar en Internet de donde procede esta superstición o costumbre. No encontré nada en español (tampoco hice un búsqueda muy exhaustiva, la verdad), pero en inglés encontré un interesante artículo que me gustaría compartir con todos vosotros.

Lo que más me ha llamado la atención es lo de las bodas. Seguro que habéis oído que para que la pareja sea feliz para siempre, la novia debe llevar "algo nuevo, algo viejo, algo prestado y algo azul". Pues esta creencia procede de una rima Victoriana que en realidad dice "something old, something new, something borrowed, something blue and a silver sixpence in your shoe", y por alguna razón lo del penique de plata (que en la actualidad mucha gente ha sustituido por una moneda normal y corriente) se perdió en el limbo.

De todas maneras, no encontré nada sobre la cursiosa superstición en concreto de mi amigo Falk, que supongo que será un remezcladillo de todo un poco. Y sin embargo, la he hecho mía.


lunes, 15 de febrero de 2010

Carnaval 2010

De momento las fotos que tengo de Carnaval son pocas y bastante malas... si algún día consigo alguna mejor, por aquí la/s pondré.


A ver quién es el listo que adivina de qué iba














































































Solución:

Pandemia

martes, 9 de febrero de 2010

Maria en Haiti

Me he dado cuenta de que cuando escribo cosas serias le interesa menos a la gente, o por lo menos la gente se manifiesta menos en los comentarios a las entradas. No por ello puedo dejar de escribir cosas serias, y menos cosas como las que os traigo hoy.

El otro dia me llevé un buen susto al recordar que mi amigo Edmondo, italiano con el que incluso compartí piso un mes en Dakar, estaba desde abril en Haití (trabajando con el PMA) y no había sabido nada de él desde antes del terremoto. Le escribí y al par de días me respondió que estaba bien, que había tenido suerte y no estaba en Haití ese día, pero estaba allí de vuelta, trabajando duramente. Menuda le ha caído.

Y ayer recibí un correo de María Sande, una cooperante de Solidaridad Internacional, majísima por cierto, que también conocí en Dakar, y que puede que incluso haya aparecido por algún post anterior, aunque coincidimos poco tiempo. Yo no lo sabía, pero a María la pilló el terremoto de Haití en Haití, mientras trabajaba en el rodaje de un documental sobre las condiciones de vida del país. Tuvo suerte y estaban en campo abierto durante el temblor grande, así que no le pasó nada. A la vuelta me escribió esto que os adjunto, un testimonio de primera mano sobre los acontecimientos del 12 de enero y los días siguientes, mucho más fiable que lo que cuentan en la tele. No me enrollo más, os dejo con ella:


Querid@s tod@s,

Dos semanas después de regresar de Haiti, por fin encuentro el tiempo y las ganas para escribiros para contaros un poco cómo ha sido lo vivido allá.

Como imagináis, los 19 días que estuve en el país se dividen en dos partes bien diferenciadas. Hay un antes y un después del día 12, está claro, y a pesar de que el entorno (y en fin, el país entero) cambiaron radicalmente con el terremoto, hay una constante que permaneció inalterable del primer al último día: el valor del pueblo haitiano.

Y digo valor en los dos sentidos: el metafórico que habla de la calidad humana de los hombres y mujeres que encontré a lo largo de estos días, y el literal que se refiere a un pueblo valiente, que no se acobarda, reacciona, trabaja y se organiza, en la cotidianidad y en la emergencia, para salir adelante.

Como sabéis, viajábamos con Alejandro (documentalista cubano-guatemalteco y por encima de eso, amigo) a Haití para filmar un documental sobre las condiciones de vida (de supervivencia más bien), en una comunidad rural del sudeste haitiano, Anse a Pitres. Allí, desde el primer día, trabajamos y convivimos con una serie de personas vinculadas a CROSE, la ONG haitiana con la que mi organización trabaja apoyando a agricultores, pescadores y comerciantes para mejorar sus condiciones de vida. Bertrand, Zidor, Gerline, George, Fito... nos recibieron desde el primer día con los brazos y las mentes abiertas, para ayudarnos a identificar y filmar las situaciones de la vida cotidiana que sirvieran para hacer entender a la gente en España que, incluso en las condiciones más desfavorables, con la naturaleza y el contexto nacional más adverso, la gente se organiza, demanda y promueve cambios y, sobre todo, trabaja y lucha por salir adelante, alimentar a sus familias y construir un país.

El día 12, el terremoto nos pilló filmando. Estábamos al lado del mar, y aún así, lo que sentimos durante el largo minuto que la tierra tembló, nos hizo temer lo peor. “Esto tuvo que hacer mucho daño en alguna parte”, dijo Alejandro. En aquel momento no podíamos imaginar el alcance de esas palabras.

Esa noche fue muy larga para mí, mucho. Fue el único momento que en 15 días sentí miedo. Miedo a la alerta de tsunami que se había decretado para todo el Caribe, y mucho miedo por las consecuencias de lo ocurrido para las frágiles condiciones de vida en Haití.

La mañana del 13, Bertrand regresó a Anse a Pitres. Se había marchado el día anterior en coche a Puerto Príncipe para hacer unas gestiones, y el terremoto le encontró entrando en la ciudad. Cuando volvió, sus ojos reflejaban el horror de lo que había visto en la capital. Mi noche debió pasar en lo que dura un pestañeo, comparada con la suya: nos contó que el coche se movió y saltó de un lado a otro de la calle, mientras a su alrededor se caían edificios enteros, levantando nubes de polvo. Esa noche la pasó en un parque, con otros miles de personas, heridas y desorientadas, oyendo los lamentos y los gritos de quienes habían quedado bajo los escombros. Con la primera luz emprendió el regreso porque quería saber algo de su gente, su familia en Anse a Pitre y en Jacmel. Hizo el viaje solo, vino a buscarnos y sus palabras se me quedaron grabadas: “Beaucoup, beaucoup de gens morts... Port au Prince n’existe plus... est a reconstruire”.

Ese día, con Bertrand y el resto de compañer@s de CROSE, nos pusimos en camino a Jacmel. Es la capital del departamento Sudeste, donde está la sede central de CROSE, y de donde proceden la mayoría de ell@s. Sabíamos que Jacmel estaba seriamente afectada también, al igual que Puerto Príncipe. Por supuesto, tod@s estaban preocupadísimos por los suyos, pero también querían ponerse a disposición de la asociación para ayudar en lo posible. Alejandro y yo preguntamos en qué podíamos ser útiles, y nos dijeron que, ya que teníamos los medios y la disposición de ánimo para hacerlo, por qué no intentábamos contar desde dentro lo que había ocurrido en Jacmel. La atención informativa del mundo estaba centrada en la capital, y les dolía ver que nadie testimoniaba los pequeños Puertos Príncipes del resto del país.

Y nos pusimos en marcha. 11 personas apretadas en un jeep, dando tumbos durante 7 horas para recorrer los 140 kilómetros que separan Anse a Pitres de Jacmel. Nadie habló en el camino, creo que los pensamientos de todos estaban puestos en lo que nos íbamos a encontrar al llegar a Jacmel.

A partir de Belle Anse, una hora antes de llegar, los daños comenzaron a ser evidentes. Pero nada nos podía preparar para la visión de la ciudad rota que nos recibió... Ya en el primer recorrido por las calles de Jacmel, esa misma tarde, cámara en mano, las grietas de los pocos edificios que se sostenían en pie, se nos fueron grabando a nosotros también por dentro.

Conocimos a Harold, un pintor cuya casa estaba literalmente pulverizada a nuestros pies. Él y sus siete hijos salieron corriendo mientras el techo se desmoronaba, pero al día siguiente de perderlo todo, salvo la vida y la dignidad, rescató sus materiales de entre los escombros y empezó a pintar de nuevo. En el patio de su vecina, donde tenían su refugio provisional, nos enseñó las dos obras que habían comenzado. Estaban llenas de color.

En Jacmel conocimos muchos Harolds. En el campo de fútbol donde más de 4.000 personas dormían desde hacía tres días, y en las decenas de agrupaciones de personas que se instalaban en cualquier espacio abierto, a lo largo de toda la ciudad, la gente se organizó sin ayuda. Las mujeres cocinaban, los hombres iban a por leña, los niños intentaban traer agua. Cuando nos veían llegar, dos blancos con una cámara, acompañados de Bertrand, el tercer (o primer) mosquetero, y escuchaban por qué estábamos allí, nos lo enseñaban y nos lo contaban todo: cuál de las montañas de escombros había sido su casa, cuánto y a cuántos habían perdido, cuánto trabajo iba a hacer falta para recuperarse ellos mismos y a su amada ciudad...

También conocimos mucho dolor. El ajeno del muchacho que llevaba horas llorando en la calle sin decir una palabra, y el del padre que, con la mirada perdida, esperaba que sus vecinos, apartando con sus manos trozos de hierro y piedra de las ruinas de su casa, hallaran al bebé que dormía en su cuna el día 12 a las 5 de la tarde. No consigo imaginar lo que sentía este hombre, allí sentado esperando.

No puedo describir ese dolor, ni tampoco el olor que en esos días se fue apoderando de muchos rincones de la ciudad. Llegar a una escuela donde ves a la gente del barrio retirando escombros para liberar a los dos cuerpos de estudiantes que asoman medio sepultados entre las ruinas, y enterarte esa noche que sacaron 30 más... duele.

Pero el dolor propio que recuerdo más vivamente lo sentí la cuarta noche, cuando empezó a llover intensamente. Después de lo visto y lo vivido en las calles, nos miramos tod@s a los ojos y sentimos lo que debía estar suponiendo a las miles de familias cuyo único techo eran las estrellas. Esa noche llovió mucho, por fuera y por dentro de nosotros.

Quienes nos mirábamos éramos desconocid@s unos días antes. Pero debe ser cierto que las circunstancias extremas unen mucho, ya que hoy, al pensar en ellos, lo hago como si fuéramos viej@s amig@s. Ilse, cooperante belga que trabaja con CROSE, Alex y Hernán, suízo y español de la ONG ACPP, Julie, francesa profesora de música en una escuela de Jacmel, Eliciane, Stanley, Stephane, Roland... y así hasta 200 jóvenes que desde el primer día del terremoto se fueron llegando a CROSE para preguntar en qué podían ayudar.

Ayudaron, y mucho: CROSE organizó a todos estos voluntarios y puso en marcha, desde el día 13, una evaluación de daños puerta a puerta. Salían con fichas en blanco, y llegaban cargados de datos sobre el número de personas afectadas, de casas colegios o negocios destruidos... Al final del día, cuando ya no había luz para filmar, Alejandro y yo nos uníamos al grupo de personas que pasaban los datos de estas fichas a hojas excel, para poder hacer la estadística. “Dunon Pierre, une famille, 5 personnes, maison moyen, destruction total...” Transcribir esos nombres y esos datos eran un ejercicio aún más duro después de ver durante el día los rostros de tantos Dunon Pierres...

Y a pesar de todo, eso es lo que me queda. Esos rostros y esas miradas que en ningún momento fueron resentidas ni agresivas, o siquiera hurañas. Comprobé maravillada que, lo que me había llamado la atención a mi llegada a Anse a Pitres (ese mirar derecho en los ojos, honesto, y esa transformación de la primera apariencia de seriedad en una sonrisa deslumbrante, al comprobar que “el blanco” te devuelve la mirada y la sonrisa), que todo eso se mantenía incluso en las circunstancias más terribles, tras perderlo todo. Echo de menos ese contacto visual profundo aquí en Madrid. Nos hemos olvidado de lo importante que es mirar a los ojos.

Echo de menos muchas otras cosas en España. Por suerte, aquí tengo mi casa, enterita, y lo más importante, a mi familia y la gente a la que quiero. Ahora valoro más que nunca la importancia de ese sentimiento y la fragilidad de todo lo demás, lo material que se cae cuando la tierra tiembla. Mi primera lección es que lo que una siente se puede tambalear, pero esos cimientos en general soportan mejor los terremotos e impiden que se caiga.

La otra lección ya la habréis deducido de todo lo anterior. Y es que hasta en las circunstancias más extremas, la gente (el pueblo haitiano en este caso), reacciona solidariamente, se apoya, se ayuda y comparte lo poco que les queda. No me gustaría volver a vivir una situación parecida nunca más, pero ya que ha sido así, agradezco de corazón la oportunidad que me ha dado la vida de vivir y de aprender eso. Duele mucho leer ahora lo que la prensa transmitió esos días terribles sobre robos, pillajes, saqueos... En Jacmel no ocurrió nada de eso, pero incluso en Puerto Príncipe, fueran casos aislados o generalizados, imagino que tras una semana en la calle, hambrienta y sin que la ayuda se atreva a aterrizar, yo tampoco hubiera respetado la propiedad privada del supermercado en ruinas. Si le llaman delito, yo le llamo supervivencia.

Ya termino.

Sabéis que trabajo en cooperación desde hace algunos años, y que no os suelo dar la lata con solicitudes de colaboración, pero esta vez es diferente. En Jacmel fui testigo de lo que esa colaboración puede significar en un momento de necesidad extrema: la diferencia entre tener medicamentos para curar a los heridos o no; entre poder o no adquirir una tienda de campaña que refugie a una familia de la lluvia; entre llenar el depósito de gasolina para desplazar a los voluntarios que van a evaluar los daños en una remota comunidad rural; entre alimentar o no a 200 voluntarios que llevan desde la 7 de la mañana anotando daños en los edificios.... y un largo etcétera.

Por su inmediata reacción, y por su buen hacer, a CROSE no le van a faltar apoyos de organizaciones como la mía, financiando proyectos de emergencia y de reconstrucción. Pero me consta que gastos como los que os acabo de enumerar, que están asumiendo personalmente a través de los créditos que han solicitado, no se cubren con los proyectos futuros.

Por eso hago esta excepción, y os pido, a quienes queráis y podáis, que apoyéis este trabajo que ellos están haciendo. Desde España sigo colaborando con CROSE en la comunicación de la situación en Jacmel y de todas las acciones que han puesto en marcha. Hemos creado un blog donde se van colgando las novedades, los balances de daños personales y materiales, los primeros repartos de ayuda...

En unos días Alejandro terminará también la edición del documental sobre Jacmel. Se lo enviará directamente a CROSE para que lo muevan como consideren, pero por nuestra parte también vamos a intentar darle el máximo de difusión. En cuanto lo reciba os daré más noticias, y si a alguien se le ocurre a dónde puedo enviarlo o dónde podemos organizar una proyección, por favor contactadme.

En el blog veréis que también hemos colgado una solicitud de colaboración económica, con números de cuenta en Bélgica, en España y directamente la de CROSE en Haití. La cuenta española es mía, la he abierto únicamente con esta finalidad, para quienes queráis evitar los gastos de una transferencia internacional (aunque debéis saber que en principio los bancos se han comprometido a reembolsarlos si es para la emergencia en Haiti). Todo lo que vaya llegando a ella lo remitiré directamente a CROSE. Cuando lo haga, os enviaré a todas las personas que hayáis aportado algo los movimientos en la cuenta para que no haya ninguna duda.

Copio aquí los enlaces al blog en español (http://crose-haiti-es.blogspot.com/) y francés (http://crose-haiti.blogspot.com/), y los números de cuenta, para que lo reenviéis a quienes creáis que les puede interesar la información o colaborar.

Número de cuenta en España: 1465 0100 93 2025941567
IBAN para operaciones internacionales: ES58 1465 0100 93 2025941567
(Titular: Maria Sande Landeira)

Número de cuenta de Crose en Haïti: 700-1322-836550
Banque: UNIBANK
Swift code: UBNKHTPP
(Titular: KROS/Autres Projets)

Número de cuenta en Bélgica: 001-2972851-71
IBAN pour virement bancaire international: BE48 001-2972851-71
(Titular: Ilse Roels)

Muchas gracias por aguantarme el rollo... ya tenía ganas de soltarlo, y así os evito el tener que escucharlo en persona!!

Un beso grande a tod@s

María


Ahí queda eso. Yo personalmente os garantizo que esto no es un Hoax. Por otra parte, encontré esta reseña sobre María en Haití en La Voz de Galicia. Y también podéis echar un vistazo a la web de la ONG para la que trabaja, Solidaridad Internacional.

viernes, 24 de julio de 2009

Concierto de Ojos de brujo en Santiago

Que fuertes las vueltas que da la vida a veces...

Autopista Coruña-Santiago, ida y vuelta, más gasolina: 15€
Bocata y refresco: 5€
Entrada al concierto: 8€
Que uno de los artistas, en concreto ése del cual tu acompañante es fan perdida, se acuerde de que te conoció un año atrás en Dakar, te salude desde el escenario, y salga a propósito al final a saludarte, y sea más majo que las pesetas... NO TIENE PRECIO

viernes, 19 de junio de 2009

Reencuentro erasmusil

Lo de hacer un par de años en el extranjero mola, pero tampoco es ninguna panacea: tengo más amigos en la distancia que cercanos. Y me refiero a amigos de verdad, ¿eh? gente de la que igual paso meses sin saber, pero de la que me acuerdo con mucho cariño, a la que me hace mucha ilusión volver ver, y con la que cuando vuelvo a coincidir es como si no hubera pasado el tiempo, salvo porque tenemos infinitas cosas que contarnos y es genial.

Gente que a veces me hace tener ataques de morriña.

De mi estancia en Lisboa tengo un puñadito de gente así. Una de ellas es Anabel, la que fue a verme a Dakar con su novio alemán (a buscar por todo el blog si te da curiosidad, que me da pereza buscarlo yo pa poner el enlace). Es de Alicante y no la volví a ver todavía desde entonces. Otro es Roberto, aunque a éste tiene más delito que no lo vea, porque está aquí al lao, como quien dice.

Pues nada, que hoy NOS REENCONTRAMOS LOS TRES (esta es una entrada programada, aparecerá mientras yo me reuno con ellos) :D ¡Qué ilusión me hace! ¡Y así sin planificarlo ni nada! Anabel ha venido a Santiago a un congreso o algo así y Roberto vive allí.

Cuando vuelva (a la noche) actualizaré con una foto de los tres (si se dejan).

ACTUALIZANDO A LA VUELTA: Pues que ha estado genial :D Vengo flower power total, jeje. He llegado como a las dos y media de la noche, cuando contaba haber venido para a las nueve ir al gimnasio, ejem. Mi espalda me pasará factura, pero mientras tanto estoy muy contenta de haberlo hecho así. Ahora al llegar me acordé de que están mis compañeros de trabajo de cena (pero cena-colegueo, no cena-compromiso, y a estas horas será ya de marcha post-cena), y casi me da el arrebato de llamar y unirme, pero la verdad es que estoy cansadita, me duele la espalda, y mañana quiero levantarme a hora prudente para hacer unas cosas. Así que nada, otra vez será. Ah, y por cierto, al final no hay foto. Oooooh. No es que no se hayan dejado, ¡es que ninguno teníamos cámara! Sí, sí, como lo oís... por raro que parezca en los tiempos que corren... ninguno...

miércoles, 25 de febrero de 2009

Carnavales

Lo siento, esta no será la entrada más fina de la historia del blog.Tampoco la más currada, que no tengo mucho tiempo. Pero os dejo un par de fotos de mis Carnavales de este año.

La primera es del sábado en Coruña, justo antes de salir de casa, no salgo yo porque me negué por una reivindicación justa que no viene al caso, pero estar estaba. Lo importante de la foto es el gran triunfador de la noche: el gran zurullo. 21 fotos contadas que le hicieron, ahí es nada. Lo que le gusta a la gente el humor escatológico, es digno de estudio. Estudio que yo no haré.

Ahí están mis compañeras moscas "degustando"

La segunda es de Ourense, con mi superdisfraz hecho a mano. La de trabajo que me dio... pero mereció la pena, sobre todo por lo bien que me lo pasé ideándolo y construyéndolo. Y también gustó mucho, aunque no triunfó tanto como el superzurullomegazor. Estoy pensando que ahora que ya ha pasado la fiesta igual lo pongo en venta (es que ando peladilla), ¿alguna oferta?

Mamba Negra y Bill tenían envidia de que mi disfraz
molaba más que los suyos e intentaron matarme.


PD: tenía intención de publicar un post explicando la construcción del disfraz de Operación, puede que lo haga... y puede que no... ya veremos...


miércoles, 4 de junio de 2008

Siempre ha sido así...

Hace tiempo, años de hecho, mi amigo Sergio, me envió por correo electrónico una interesante historia que me gustó mucho y me hizo pensar. Hace dos días, en una conversación con Macu y Alberto me acordé de ello y lo busqué para leérselo. Les gustó y me entraron ganas de compartirla también con mis lectores. Así que ahí voy.

En principio se supone que se trata de un experimento real, pero por más que busqué documentación en internet no encontré nada. Encontré la historia mil veces, en muchos idiomas, pero en ningún caso ponía quién había hecho el experimento o dónde, y desde luego no encontré ningún informe formal sobre el mismo. Así que posiblemente no sea rigurosamente cierto. Pero de todas maneras, es verosímil. Si queréis, en lugar de considerarlo una verdad lo podéis considerar una fábula o una parábola.


El experimento empezó encerrando 6 monos en una estancia cerrada, de cuyo techo colgaban un racimo de plátanos, a los que podían llegar por una escalera de tijera. Por supuesto, al ver los plátanos, alguno de los monos se subía a la escalera para intentar cogerlos, y cuando ocurría eso un chorro de agua fría rociaba a sus compañeros. Tras repetirse la circunstancia varias veces, los monos aprendían que si uno se subía a la escalera, los demás sufrían esta desagradable consecuencia y, para evitarlo, se lo impedían, agarrándolo y pegándole, de modo que todos llegaron a aprenderlo y dejaron de intentar subirse. En ese estado de cosas, los experimentadores decidieron dejar de irrigar a los monos que quedasen abajo cuando ocurriese eso. Además, cambiaron a uno de los monos, y el nuevo, al entrar y ver los plátanos colgados del techo, intentó subirse a la escalera para cogerlos. Los demás se lo impidieron apalizándolo en cada intento, hasta que aprendió. Luego sustituyeron a otro, y se repitió la historia, participando en los correctivos del último el que hasta entonces era el nuevo, y que nunca había sido rociado con agua fría. Cuando el segundo sustituido hubo aprendido, sustituyeron a un tercero de los del grupo inicial, quedando así tres que habían sufrido las duchas frías y tres que no; la historia se repitió exactamente igual. Y se volvió a repetir cuando sustituyeron al cuarto, al quinto y, finalmente, al sexto. Al final, ninguno de los monos había sufrido nunca el agua fría, pero todos castigaban cualquier intento de acceso a la escalera con furor. ¿Qué habría contestado uno de estos monos a la pregunta de por qué castigaban al que intentaba subir a la escalera?

Seguramente que siempre había sido así.

Pensad en ello, y el que quiera entender que entienda.

lunes, 10 de marzo de 2008

"Amigos de los perros"

El otro día os puse un post sobre la protectora de animales de la tía de mi amiga Txiqui. Pues hoy sale el caso en La Voz de Galicia. Si alguien quiere echarle un vistazo a la noticia, tener un indicio más de que es cierto, y todo eso, pues eso, aquí queda.

Fuente: La Voz de Galicia

lunes, 3 de marzo de 2008

¿Quieres ayudar a los perros de Araceli?

Araceli es la tía de mi amiga Txiqui. Ambas son grandes amantes de los animales. De hecho, la Txiqui mi atiborra el correo electrónico con mensajes de denuncia de maltrato animal y cosas del estilo. En muchos aspectos, la verdad, no estoy de acuerdo con ella, la encuentro demasiado radical, pero es mi amiga, y sé que obra siempre de buena fe.

Pues bien, en su último correo, Txiqui me hablaba de su tía Araceli, de la que yo ya le había oído hablar anteriormente. Resulta que la mujer no puede ver un perro o un gato abandonados sin hacer nada, no lo puede soportar, y ha ido, a lo largo de los últimos años, acogiendo en su propia casa decenas de perros y gatos. Podría pensarse que se trata del típico caso de persona con síndrome de Noé denunciada por sus vecinos hartos del olor y los ruidos que los animales provocan. Pero no. La mujer se lo curra, y se ha dado de alta como protectora de animales. A estas alturas son dos integrantes fundadoras (ella la presidenta y una vicepresidenta), un voluntario, y unos pocos socios cuyas aportaciones ascienden a la vertiginosa cantidad de 150€ mensuales. Con esto mantienen a más de 70 perros y cerca de 30 gatos, los tienen limpios, desparasitados, vacunados, con chip... con todas las de la ley, vamos. Ni que decir tiene que una gran cantidad de los dineros necesarios salen del propio bolsillo de Araceli, ya que sólo en pienso los animalitos gastan unos 800€ al mes. Pero claro, como tal protectora de animales tiene que responder a exigencias de calidad externas, como las vacunas, y una de ellas les exige ahora hacer reformas, supongo que para construir caniles o algo así. La verdad es que yo personalmente no he visto la protectora, pero eso es lo que deduzco de lo que me cuenta mi amiga. Pues lo evidente, que ahora más que nunca, la economía personal de Araceli se ve incapaz de soportar la carestía de la obra que con tanta voluntad había emprendido (hay que ver lo redicha que soy a veces, ¡mare!), y está a ver si otras personas amantes de los animales se animan a ayudarle.

Mi forma particular de ayudarle va a ser darle difusión, dentro de mis posibilidades, al caso, a través de mi blog.

Yo insisto: personalmente no conozco a Araceli, ni he visto su casa ni sus animales, pero dado que Txiqui es amiga mía y que confío en ella, tengo confianza en que cada una de las palabras que os estoy diciendo son rigurosamente ciertas y que no es un timo, y que si os interesa aportar algo a esta iniciativa, siempre podéis primero poneros en contacto por teléfono para aseguraros de que vuestra ayuda va a parar a buen puerto.

Yo no me hago responsable de NADA de lo que se haga con el dinero que ingreséis. No quiero problemas. Esa cuenta no es mía ni tiene nada que ver conmigo, yo sólo le hago publicidad porque CREO en la causa, pero no me responsabilizo. Dicho queda. Mi consejo, siempre, es informarse antes de dar dinero.

A continuacion os "copio-pego" el contenido del documento adjunto que acompañaba el mensaje de Txiqui, con información de contacto de la protectora de Araceli:

c/ As Airas 26 Bertoa
Carballo
Telf: 679-307272


Somos una asociacion protectora de animales sin animo de lucro. Disponemos de un refugio donde se acoge a un número importante de perros que han sido abandonados y maltratados. Nuestro objetivo es intentar buscarles un hogar y cuidarlos mientras no llega ese momento. Los gastos que conlleva estos cuidados son muy elevados, máxime ahora que tenemos que realizar unas obras de acondicionamiento, y los estamos asumiendo las personas que hemos creado la asociación, incluso los terrenos están en el domicilio privado de la presidenta. Solicitamos vuestra colaboración por pequeña que sea :

• Económica enviando un donativo a la cuenta de la protectora o haciendose socio de la protectora
• Pienso
• Colchonetas y material para los caniles de los perros
• Material de construcción
• Material sanitario
• Productos de limpieza
• Voluntariado para sacar a pasear a los perros y jugar con ellos, ayudar en las tareas de limpieza etc

Si quieren hacerse socios pueden llamarnos y le enviarémos los datos necesarios para la afiliación, aunque si lo desean pueden enviar sus donaciones directamente en la cuenta bancaria siguiente:

BANCO PASTOR de Carballo : 0072 0151 55 0000203213

Gracias por su colaboración.
Atentamente,

Araceli Vila
(presidenta)

Ahí os queda. Saludos a todos.

Pepa

domingo, 2 de marzo de 2008

Voto expatriado

Ir a votar cuando estás expatriado tiene otro sabor... no sabría explicaros por qué, pero así es. Tal vez sea simplemente porque el poder ejercer el derecho al voto te exige algún esfuerzo más que hacerlo cuando estás en España, y ya se sabe que los logros con esfuerzo satisfacen más que los fáciles. Y es que en España te llega todo a casa, tú sólo tienes que hacer las cruces, meter los papeles en los sobres, y darte un paseo hasta el colegio electoral. O si no, ir simplemente al colegio y coger allí las papeletas. Pero si vives en otro país, tienes que currártelo un poco más. A mí la verdad es que me lo dieron todo bastante majadito, pero aún así el proceso, cuya teoría es tan simple como esto, en realidad tiene más implicaciones. Para empezar, para que te envíen la documentación para votar (léase, las papeletas), tienes que ir a inscribirte a la embajada, con una fotillo, el pasaporte, cubrir unos formularios... En mi caso, además, fui fuera de plazo, por lo que cuando salieron las primeras listas no figuraba y tuve que reclamar. Después, estar pendiente de que llegara la notificación de que había sido estimada. Llegó. Luego, la documentación que llega in-extremis, a jueves, siendo domingo el último día de plazo para poder votar en la embajada (esa era la opción más cómoda, pero para enviar el voto por correo había 6 días más, hasta el sábado que viene). Por cierto, que a algunos en lugar de llegarnos directamente la documentación para votar, lo que nos llegó fue un resguardo del servicio postal, para ir a retirarlos. Enviamos al ordenanza, el viernes... Así que el viernes estuve ya en disposición de ejercer mi derecho al voto, pero como estaba trabajando, no lo haría hasta el fin de semana. La embajada estaría abierta al efecto sábado y domingo de 9 a 13.

El viernes por el día estuve muy contenta porque notaba mucha mejoría de la espalda, incluso me fui a comer a un restaurante junto a la playa con Lucía e Irene. Después fui al fisio. Me encontraba bastante bien, aunque sabía que no debería haber pasado tanto tiempo sentada. El fisio me dijo que de momento intentase caminar sólo lo mínimo. De vuelta a casa me eché en la cama, bastante cansada, y creo que hice un mal movimiento. Hacia la noche empecé a notar una cierta molestia en la garganta y la cabeza... "m***da, pensé, lo que me faltaba, ponerme mala también de la garganta". Me desperté por el medio de la noche con pesadillas y tiritando, claramente febril. En este caso el hecho de que además me doliese la garganta me tranquilizaba, si no, me habría asustado por la malaria. Me levanté para echarme algo más de ropa a la cama y me di cuenta que la espalda volvía a dolerme más, supuse que por culpa de la fiebre. Pasé la noche bastante mal, casi sin poder dormir.

Por la mañana había quedado con Lucía para ir a votar. Me levanté relativamente temprano y me vestí, pero me mareaba si estaba de pie, y me dolía mucho la espalda, casi no podía caminar, otra vez. Me tuve que volver a la cama. Me tomé una pasti de las que me habían dado para la espalda (paracetamol y otro calmante más fuerte). Llamé a Lucía por teléfono para pedirle el termómetro. Tenía 38ºC. Obviamente no fui a votar, pasé todo el día en la cama. Me fui controlando la fiebre todo el día, y se mantuvo entre los 37.5 y los 38ºC, lo que no es alarmante, solo molesto. Quedé con Noe para que al día siguente, de paso que iban ellos a votar, me acercasen en coche, porque si no yo no podría ir. Esa noche la pasé mucho mejor, y me levanté ya sin fiebre, aunque todavía con más dolor de espalda del que había tenido el viernes y con bastante sensación de debilidad. Hoy sí que votaría, no había hecho toda la papelada para quedarme fuera. A las 12 o así me llamó Noe, que estaba llegando. Bajé los cuatro pisos de escaleras con esfuerzo y allá nos fuimos, pasaporte y documentación en mano.

Misión cumplida.

Que mi ejemplo de esfuerzo por votar os sirva a los indecisos, porque cada voto cuenta, todos los votos son útiles. Yo no voy a decir siquiera por quién he votado o por quién no, no quiero hacer campaña ni por unos ni por otros, de hecho no me gusta mucho la política, pero sí creo una cosa: que haya elecciones es bueno, y por eso he querido participar.

Por cierto, lo que sí es raro es no estar aguantando la campaña electoral... y votar sin jornada de reflexión... ¿será mejor o peor? La verdad es que yo he pensado más en el voto en sí, en lugar de cagarme todo el día en la maldita publicidad, en los coches ruidosos que anuncian los mítines y en la cara de cínicos que tienen siempre los políticos en los pósters que se cuelgan en las farolas.